La saga de IGM comienza con el eco de una tradición y el susurro de los sueños. En 1997, la familia Ferrer, portadora de una rica herencia tabacalera desde la Cuba de mediados del siglo XX, se embarcó en una odisea que los llevó a las fértiles tierras de Costa Rica. Fue aquí, entre el verdor y la vitalidad de este paraíso tropical, donde el destino de IGM comenzó a entretejerse.
Nuestros puros se fabrican totalmente a mano por expertos torcedores y se producen de forma personalizada según las mezclas que cada cliente elija. Para confeccionar nuestras ligas usamos tabaco de diferentes paises como son: República Dominicana, Nicaragua, Perú y Ecuador.